La ricina está compuesta por dos subunidades: la cadena-A y la cadena-B, que están unidas por un enlace disulfuro. La cadena-B facilita la entrada a la célula y el transporte intracelular y es degradada reductivamente a cadena-A libre, que inactiva los ribosomas y detiene la síntesis de proteínas.
Un equipo francés, liderado por investigadores en el Centre National de la Recherche Scientifique (Paris, France) usaron un análisis celular para analizar más de 16.000 compuestos en busca de capacidad de bloquear el transporte intracelular la ricina.
Reportaron en la edición en línea del 16 de abril de 2010 de la revista Cell que habían identificado dos compuestos Retro-1 y Retro-2 capaces de inhibir la ruta de transporte retrógrada de la ricina desde la membrana plasmática al retículo endoplásmico. A diferencia de otros compuestos conocidos por bloquear el transporte retrógrado, Retro-1 y Retro-2 no afectaban otros tráficos intracelulares y no mostraban ninguna toxicidad.
En experimentos en ratones Retro-2 mostró que bloqueaba la actividad de la ricina si se daba antes de la toxina. Se espera que estos compuestos inhiban otras proteínas tóxicas como las toxinas tipo Shiga producidas por patógenos como la E. coli, Shigella y cólera.
Enlace relacionado:
Centre National de la Recherche Scientifique























